{"id":2035,"date":"2025-06-01T02:05:31","date_gmt":"2025-06-01T02:05:31","guid":{"rendered":"https:\/\/buecher-books-libros.com\/?p=2035"},"modified":"2025-08-16T18:10:07","modified_gmt":"2025-08-16T18:10:07","slug":"wang-xiaobo-la-edad-de-oro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/buecher-books-libros.com\/es\/x\/wang-xiaobo-la-edad-de-oro\/","title":{"rendered":"Wang Xiaobo: La Edad de oro"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"648\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/buecher-books-libros.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/IMG_3060-648x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2028\" style=\"width:840px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/buecher-books-libros.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/IMG_3060-648x1024.jpeg 648w, https:\/\/buecher-books-libros.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/IMG_3060-190x300.jpeg 190w, https:\/\/buecher-books-libros.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/IMG_3060-768x1214.jpeg 768w, https:\/\/buecher-books-libros.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/IMG_3060-972x1536.jpeg 972w, https:\/\/buecher-books-libros.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/IMG_3060-8x12.jpeg 8w, https:\/\/buecher-books-libros.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/IMG_3060.jpeg 1179w\" sizes=\"(max-width: 648px) 100vw, 648px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>La Edad de Oro\u00bb es una novela de profunda desilusi\u00f3n y brutal balance vital. El narrador Wang Er: \u00abS\u00f3lo m\u00e1s tarde me di cuenta de que la vida significa que te rompan las pelotas a martillazos en un largo y tortuoso proceso. Cada d\u00eda que envejeces, pierdes tus sue\u00f1os y al final te conviertes en una de esas reses castradas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Acompa\u00f1amos a Wang Er a trav\u00e9s de d\u00e9cadas de su vida. No es una narraci\u00f3n estrictamente cronol\u00f3gica. En inserciones, nos informa de sus a\u00f1os de estudiante y juventud o de la \u00e9poca en que se divorci\u00f3 y volvi\u00f3 a vivir con su madre a los 40 a\u00f1os o de la fase en que su superior inmediato, que ya le hab\u00eda conocido como estudiante, cas\u00f3 a su novia de estudiante.<\/p>\n\n\n\n<p>Su historia comienza en Yunnan, regi\u00f3n fronteriza del suroeste de China, donde se exili\u00f3 durante la Revoluci\u00f3n Cultural China con el objetivo de reeducarse pol\u00edticamente. Conoce a la doctora Chen, inician una relaci\u00f3n y son \u00abdescubiertos\u00bb. Durante meses, ambos tienen que criticarse por escrito por su relaci\u00f3n ileg\u00edtima, que seg\u00fan el Partido Comunista conduce a la ruina moral. Sin embargo, es evidente que los cuadros del partido est\u00e1n sumamente interesados en todos los detalles \u00edntimos. Las obligaciones informativas de los dos pecadores no tienen fin. La pareja tiene que soportar \u00absesiones de lucha y cr\u00edtica\u00bb p\u00fablicas, confesar su depravaci\u00f3n moral y dar las gracias al partido por conducirles \u00abde la oscuridad a la luz\u00bb. Al final, incluso se ven obligados a casarse para purificarse moralmente, pero se divorcian esa misma tarde.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de toda la persecuci\u00f3n, opresi\u00f3n y humillaci\u00f3n, Wang Er y Chen describen estos a\u00f1os como su \u00abedad de oro\u00bb, con un \u00abmont\u00f3n de sue\u00f1os extravagantes\u00bb. A largo plazo, ambos hacen un balance brutal de la vida. Chen no tiene nada que envidiar a su antiguo amante en su brutal realismo: \u00abEl hombre est\u00e1 en el mundo para ser humillado hasta su muerte. Una vez que ha comprendido esto, es capaz de soportarlo todo con serenidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En cap\u00edtulos posteriores, acompa\u00f1amos a Wang Er tras su regreso a Pek\u00edn en su nueva etapa como profesor universitario. Siempre est\u00e1 al borde de un procedimiento disciplinario y, por tanto, de nuevas medidas por parte del Partido, pero puede contar con el respaldo del rector, que lo considera un gran talento. A pesar de que todos sus pecados pasados est\u00e1n en gran parte olvidados, a pesar de su expediente personal, se ha puesto techo a su promoci\u00f3n profesional y se le niega una estancia en el extranjero.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Wang Er intenta mantenerse fiel a s\u00ed mismo: \u00abDesde mi punto de vista, la existencia misma tiene una magia infinita. Raz\u00f3n suficiente para renunciar a la fama y la fortuna vac\u00edas. No tengo ning\u00fan deseo de aparentar ante los dem\u00e1s, a menos que me vea obligado a ello. Esta actitud nunca me ha favorecido. Pero supongamos que renunciara a mi existencia, \u00bfqu\u00e9 ganar\u00eda?\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Mucho m\u00e1s tarde, aprendi\u00f3 a hacer de las penurias sufridas una virtud, quiz\u00e1 no una virtud, sino un instrumento de supervivencia, cuando se dio cuenta de que, en cierto momento, ser intelectual tambi\u00e9n ten\u00eda sus ventajas: \u00abTodo el mundo sab\u00eda que no ten\u00edamos nada que perder, era mejor no meterse con m\u00e1rtires como nosotros\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Wang Er tambi\u00e9n reconoce sus l\u00edmites: \u00abSi quisiera pretender haber escrito sobre nuestros a\u00f1os pasados con total veracidad, ser\u00eda culpable del delito de hipocres\u00eda\u00bb. La vigilancia y la amenaza constantes conducen tambi\u00e9n a una especie de autohipnosis ir\u00f3nica por parte del interesado, cuando intenta tranquilizarse con estas palabras: \u00abNo puedes creer todo lo que piensas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En su cr\u00edtica al r\u00e9gimen comunista, Xioabo se ocupa de cuestiones fundamentales, pero tambi\u00e9n de \u00abdesenmascarar su absurdo\u00bb. Por ejemplo, cuando el cuadro del partido le dice que Chen y \u00e9l no se significan en realidad, sino que actualmente hay \u00abescasez de contrarrevolucionarios\u00bb que puedan desfilar en p\u00fablico, pero que ambos son lo suficientemente degenerados como para asumir ese papel.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, Wang Er tambi\u00e9n muestra c\u00f3mo se puede derrotar al sistema, aunque s\u00f3lo de forma selectiva. Cansado de la constante exigencia de nuevos informes sobre sus relaciones para los lascivos cuadros del partido, Chen escribe por primera vez una confesi\u00f3n en la que no coincide con Wang Er, y ambos son liberados del exilio. No fue hasta d\u00e9cadas despu\u00e9s cuando se reencontraron por casualidad y por \u00faltima vez. Ella se ha establecido como estudiante con una hija, \u00e9l como habitante de la ciudad y profesor universitario, pero sigue convencido de que no ha superado la condici\u00f3n de \u00abbandido in\u00fatil\u00bb. S\u00f3lo ahora conoce Wang Er el contenido de la confesi\u00f3n. No fueron decenas de confesiones sobre haber entablado una relaci\u00f3n con Wang Er y todo lo que ocurri\u00f3 en la cama, sino haberlo hecho por convicci\u00f3n y con gusto, lo que hizo que los cuadros del partido se dieran cuenta de la desesperanza de su modelo educativo. Una evoluci\u00f3n kafkiana.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque muchas de las historias son pol\u00edticamente irrelevantes, su cr\u00edtica a la dictadura del partido corre como un hilo rojo, a veces rojo oscuro, a veces rojo p\u00e1lido, a trav\u00e9s de la novela. Por encima de todo, los horrores de la Revoluci\u00f3n Cultural irrumpen una y otra vez: \u00abPek\u00edn estaba entonces envuelta en una nube sombr\u00eda que nunca se disipaba, como un viscoso grumo de cieno. Innumerables miembros de la Universidad de Miner\u00eda murieron en aquella \u00e9poca, saltando por las ventanas como el se\u00f1or He, ahorc\u00e1ndose, envenen\u00e1ndose, algunos incluso apu\u00f1al\u00e1ndose con tijeras y presentando un espect\u00e1culo espantoso. Un caso como el del Sr. He parec\u00eda una broma inofensiva\u00bb. Este Sr. He fue \u00abdesenmascarado\u00bb como trotskista durante la Revoluci\u00f3n Cultural y \u00abs\u00f3lo\u00bb fue golpeado y coaccionado en el auditorio de la universidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En el primer cap\u00edtulo, en particular, pronto uno se enerva un poco porque al principio s\u00f3lo parece tratarse de cu\u00e1ndo, d\u00f3nde, c\u00f3mo y con qu\u00e9 frecuencia se acuesta con Chen. Esto contin\u00faa de forma diferente y con distintos compa\u00f1eros de juego en los cap\u00edtulos siguientes. Conociendo tantos otros testimonios literarios sobre tiempos de dictadura, este enfoque resulta inicialmente extra\u00f1o. \u00bfSe supone que esto es literatura de procesamiento o incluso de resistencia? La forma lac\u00f3nica e ir\u00f3nica del reportaje no es ciertamente habitual en este tipo de literatura, normalmente \u00abpesada\u00bb, por lo que cuesta acostumbrarse a ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero hay que tener en cuenta lo siguiente: Para empezar, se trata de un \u00e1mbito cultural y un contexto pol\u00edtico que, por decirlo suavemente, no nos resultan muy familiares.&nbsp;&nbsp;Adem\u00e1s, estamos leyendo esta novela m\u00e1s de 30 a\u00f1os despu\u00e9s de su publicaci\u00f3n en 1992 y unos 50 a\u00f1os despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n Cultural, durante la cual el Partido Comunista Chino vivi\u00f3 sus fantas\u00edas de omnipotencia hasta en el m\u00e1s m\u00ednimo asunto privado y destruy\u00f3 milliones de vidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso ayuda la categorizaci\u00f3n de su escritura en el ep\u00edlogo: \u00abSu forma de deconstruir las narrativas literarias habituales sobre la Revoluci\u00f3n Cultural -desde las confesiones victimistas de la llamada literatura de las heridas de principios de los ochenta hasta la glorificaci\u00f3n melodram\u00e1tica de principios de los noventa- a trav\u00e9s del sexo como forma anarquista de resistencia fue tan inaudita como innovadora\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque \u00abLa edad de oro\u00bb no pretende ser una autobiograf\u00eda en sentido estricto, el narrador Wang Er es sin embargo en muchos sentidos el alter ego literario del autor. De ni\u00f1o, Wang Xiaobo (1952-1997) vivi\u00f3 la locura de campa\u00f1as mao\u00edstas como \u00abEl Gran Salto Adelante\u00bb (el n\u00famero de muertos se estima en hasta 55 millones de personas) o la igualmente devastadora Revoluci\u00f3n Cultural, con su terror cotidiano y su propio exilio.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa Edad de Oro\u00bb fue su primera gran obra literaria, que no se public\u00f3 hasta 1992, y tampoco en China, sino en Taiw\u00e1n. Su obra no se public\u00f3 en la Rep\u00fablica Popular China hasta unos a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte, momento en el que ya \u00abse hab\u00eda convertido en un c\u00e9lebre autor de culto entre los j\u00f3venes intelectuales chinos de la generaci\u00f3n posterior a Tianmen en el mundo de habla china fuera de la Rep\u00fablica Popular\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Galaxia Gutenberg    ISBN:978-841797 1625<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger\" title=\"\" data-post-id=\"2035\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n                <\/a>\r\n    <span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">    <\/span>\r\n<\/div><div class=\"pld-dislike-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-dislike-trigger pld-like-dislike-trigger\" title=\"\" data-post-id=\"2035\" data-trigger-type=\"dislike\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-down\"><\/i>\r\n                <\/a>\r\n    <span class=\"pld-dislike-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n<\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Edad de Oro\u00bb es una novela de profunda desilusi\u00f3n y brutal balance vital. 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Durante meses, ambos tienen que criticarse por escrito por su relaci\u00f3n ileg\u00edtima, que seg\u00fan el Partido Comunista conduce a la ruina moral. Sin embargo, es evidente que los cuadros del partido est\u00e1n sumamente interesados en todos los detalles \u00edntimos. Las obligaciones informativas de los dos pecadores no tienen fin. La pareja tiene que soportar \u00absesiones de lucha y cr\u00edtica\u00bb p\u00fablicas, confesar su depravaci\u00f3n moral y dar las gracias al partido por conducirles \u00abde la oscuridad a la luz\u00bb. Al final, incluso se ven obligados a casarse para purificarse moralmente, pero se divorcian esa misma tarde. A pesar de toda la persecuci\u00f3n, opresi\u00f3n y humillaci\u00f3n, Wang Er y Chen describen estos a\u00f1os como su \u00abedad de oro\u00bb, con un \u00abmont\u00f3n de sue\u00f1os extravagantes\u00bb. A largo plazo, ambos hacen un balance brutal de la vida. Chen no tiene nada que envidiar a su antiguo amante en su brutal realismo: \u00abEl hombre est\u00e1 en el mundo para ser humillado hasta su muerte. Una vez que ha comprendido esto, es capaz de soportarlo todo con serenidad. En cap\u00edtulos posteriores, acompa\u00f1amos a Wang Er tras su regreso a Pek\u00edn en su nueva etapa como profesor universitario. Siempre est\u00e1 al borde de un procedimiento disciplinario y, por tanto, de nuevas medidas por parte del Partido, pero puede contar con el respaldo del rector, que lo considera un gran talento. A pesar de que todos sus pecados pasados est\u00e1n en gran parte olvidados, a pesar de su expediente personal, se ha puesto techo a su promoci\u00f3n profesional y se le niega una estancia en el extranjero. Pero Wang Er intenta mantenerse fiel a s\u00ed mismo: \u00abDesde mi punto de vista, la existencia misma tiene una magia infinita. Raz\u00f3n suficiente para renunciar a la fama y la fortuna vac\u00edas. 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La vigilancia y la amenaza constantes conducen tambi\u00e9n a una especie de autohipnosis ir\u00f3nica por parte del interesado, cuando intenta tranquilizarse con estas palabras: \u00abNo puedes creer todo lo que piensas\u00bb. En su cr\u00edtica al r\u00e9gimen comunista, Xioabo se ocupa de cuestiones fundamentales, pero tambi\u00e9n de \u00abdesenmascarar su absurdo\u00bb. Por ejemplo, cuando el cuadro del partido le dice que Chen y \u00e9l no se significan en realidad, sino que actualmente hay \u00abescasez de contrarrevolucionarios\u00bb que puedan desfilar en p\u00fablico, pero que ambos son lo suficientemente degenerados como para asumir ese papel. Sin embargo, Wang Er tambi\u00e9n muestra c\u00f3mo se puede derrotar al sistema, aunque s\u00f3lo de forma selectiva. Cansado de la constante exigencia de nuevos informes sobre sus relaciones para los lascivos cuadros del partido, Chen escribe por primera vez una confesi\u00f3n en la que no coincide con Wang Er, y ambos son liberados del exilio. No fue hasta d\u00e9cadas despu\u00e9s cuando se reencontraron por casualidad y por \u00faltima vez. Ella se ha establecido como estudiante con una hija, \u00e9l como habitante de la ciudad y profesor universitario, pero sigue convencido de que no ha superado la condici\u00f3n de \u00abbandido in\u00fatil\u00bb. S\u00f3lo ahora conoce Wang Er el contenido de la confesi\u00f3n. No fueron decenas de confesiones sobre haber entablado una relaci\u00f3n con Wang Er y todo lo que ocurri\u00f3 en la cama, sino haberlo hecho por convicci\u00f3n y con gusto, lo que hizo que los cuadros del partido se dieran cuenta de la desesperanza de su modelo educativo. Una evoluci\u00f3n kafkiana. Aunque muchas de las historias son pol\u00edticamente irrelevantes, su cr\u00edtica a la dictadura del partido corre como un hilo rojo, a veces rojo oscuro, a veces rojo p\u00e1lido, a trav\u00e9s de la novela. Por encima de todo, los horrores de la Revoluci\u00f3n Cultural irrumpen una y otra vez: \u00abPek\u00edn estaba entonces envuelta en una nube sombr\u00eda que nunca se disipaba, como un viscoso grumo de cieno. Innumerables miembros de la Universidad de Miner\u00eda murieron en aquella \u00e9poca, saltando por las ventanas como el se\u00f1or He, ahorc\u00e1ndose, envenen\u00e1ndose, algunos incluso apu\u00f1al\u00e1ndose con tijeras y presentando un espect\u00e1culo espantoso. Un caso como el del Sr. He parec\u00eda una broma inofensiva\u00bb. Este Sr. He fue \u00abdesenmascarado\u00bb como trotskista durante la Revoluci\u00f3n Cultural y \u00abs\u00f3lo\u00bb fue golpeado y coaccionado en el auditorio de la universidad. En el primer cap\u00edtulo, en particular, pronto uno se enerva un poco porque al principio s\u00f3lo parece tratarse de cu\u00e1ndo, d\u00f3nde, c\u00f3mo y con qu\u00e9 frecuencia se acuesta con Chen. Esto contin\u00faa de forma diferente y con distintos compa\u00f1eros de juego en los cap\u00edtulos siguientes. 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